Somos de saborear cada momento

 

No sabemos cuál es la fórmula de la felicidad. Aunque sí sabemos que, si elaboras la receta despacio y a tu gusto, ésta sabe mucho mejor.

Las prisas, el ritmo frenético del día a día, los mil to-do’s en el trabajo y en casa, la presión social a la que nos exponemos en las redes sociales (¿alguien sabe dónde se apaga Instagram?). Esta velocidad vertiginosa pasa factura y hace que nos olvidemos de hacer lo que verdaderamente nos gusta, nos motiva y, a fin de cuentas, lo que nos sienta bien. La única manera de que la renta del bienestar nos salga a devolver es parar un momento a pensar, conectar con nosotros mismos y valorar cuáles son esas cosas que nos sientan bien y pasar a un segundo plano las que no.

Y aquí llega la pregunta del millón: ¿cómo podemos echar el freno para disfrutar más de las vistas del camino?

 

 

¿Qué es la filosofía Slow Living? ¿Cómo llevar una Slow Life?

 

El Slow Living es la respuesta a los problemas de dejarnos arrastrar por la vorágine diaria: una filosofía que anima a tomar conciencia de lo que estás haciendo y valorar lo que realmente te sienta bien, desacelerando el ritmo del día a día en el trabajo, responsabilidades, rutina, agobios domésticos… Para encontrar un equilibrio en el disfrute de los pequeños momentos.

Existen pequeños truquitos (por aquí nos gusta llamarlos “Honest Teaps”) que nos ayudan a reconectar con nosotros mismos: llevar un consumo más desacelerado (Slow fashion, Slow food…), tomarse tiempo para ordenar la casa y el armario para donar aquello que no necesitemos, recuperar la fotografía analógica para rememorar el gusto de fotografiar sin la presión de compartir el resultado, bajar a la playa sin móvil, quedar a merendar con ese amigo que hace mucho que no vemos, ir al gym en el break del trabajo o planear una escapada exprés a la montaña.

En definitiva, pequeños placeres que nos hacen sentir bien. ¿Por qué no pruebas a coger tu libro favorito, un Honest Bio y dedicas tiempo a lo realmente importante la próxima tarde que tengas libre? Recuerda que somos lo que hacemos y, por ello, debemos hacer aquello que realmente nos sienta bien.