Decoración minimalista: filosofía y estilo de vida

 

No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita. Esta podría ser la frase para definir cómo ser minimalista. La filosofía minimalista se remonta cientos de años atrás, aunque ha vuelto a retomar espacio, auge y sentido en el presente. Se basa en el principio de lo simple y sencillo, en el desapego de lo material y la búsqueda del disfrute de las pequeñas cosas, que son las que verdaderamente importan y nos hacen sentir plenos.

Además de una filosofía, el minimalismo es un estilo de vida que se aplica a todos los terrenos, incluida la decoración de nuestra casa. Te lo contamos a continuación.

 

Práctica y equilibrada, así es la decoración minimalista

 

Despeja las estancias de tu casa para despejar tu mente. La decoración minimalista ayuda a recrear espacios funcionales, con elegancia y estilo donde encontrar un remanso de paz, como ocurre con las Infusiones Honest que también contribuyen a relajarnos y valorar los detalles del día a día. Algunas claves y trucos para conseguirlo:

  1. Orden:  La filosofía minimalista apuesta por el orden, importante para crear un entorno estructurado y cuidado que transmita armonía al hogar.
  2. Espacios despejados: En nuestro camino a conseguir el objetivo minimalista es imprescindible evitar la acumulación de objetos y muebles que no cumplen ninguna función. Un salón diáfano, abierto, sin muchos elementos es clave para conseguirlo.
  3. Mobiliario: En este tipo de decoración el mobiliario debe ser sobrio, con líneas simples, sin recargar. Suelen usarse materiales como la madera o el metal, consistentes, duraderos y útiles. Puedes encargarte de darle tu toque personal decorando tu casa con muebles reciclados y elegantes que siguen la línea de prescindir de lo ostentoso.
  4. La luz: Los espacios claros, iluminados y luminosos son también uno de los principios de este tipo de interiorismo. Sin abusar de lámparas y bombillas.
  5.  Adornos: Si quieres saber cómo ser minimalista, sin duda evita el exceso de adornos y ornamentos. Apuesta por paredes blancas o colores claros sin muchos cuadros. Evitar recargar con figuras o objetos que no aporten una función.                    

 

 

El minimalismo es también una actitud

 

En resumen, abanderar el minimalismo como forma de vida requiere de reflexión y autoconocimiento. Saber qué importancia le otorgamos a lo material, pensar detenidamente en nuestras verdaderas necesidades y empezar una auténtica revolución que nace de dentro y se refleja por fuera, en cada acto, en nuestro hogar, en un estilo de vida que nos enseña a ser felices con poco. Y tú, ¿te apuntas a vivir el presente sacándole el máximo partido?